Durante años, la sal ha quedado retratada como una de las grandes villanas de la alimentación. Se la acusa de subir la tensión, retener líquidos y dañar el corazón. Y, en parte, esa fama tiene base. Pero el problema no es tan simple. La sal no es un tóxico del que el cuerpo pueda prescindir: es una sustancia esencial para vivir. Sin sodio, que es su principal componente, no podríamos mantener el equilibrio de líquidos, ni transmitir impulsos nerviosos, ni contraer bien los músculos, ni sostener funciones vitales tan básicas como la presión arterial o el trabajo celular.
Seguir leyendo
El alcohol no es un alimento, no es un nutriente y no es inocuo. Es una sustancia psicoactiva con capacidad adictiva que actúa directamente sobre el sistema nervioso central y que el cuerpo interpreta como una toxina.
Seguir leyendo
La cándida intestinal suele aparecer en conversaciones sobre hinchazón, digestiones pesadas, antojos de dulce y esa sensación de “no estar fino” por dentro. Y aunque en internet se presenta muchas veces como la causa universal de medio catálogo de síntomas, la realidad es más interesante (y más útil): la Candida no es un monstruo externo que “invade” un cuerpo sano, sino una levadura que puede convivir con nosotros en pequeñas cantidades. El problema empieza cuando el equilibrio del intestino se rompe y esa convivencia deja de ser pacífica.
Seguir leyendo
Durante febrero se habla mucho de cáncer. Se ve en medios, campañas, lazos de colores y mensajes de apoyo. Pero cuando se pregunta con calma qué es exactamente el cáncer, aparecen silencios, ideas vagas o directamente conceptos erróneos. Y esto es un problema estratégico: no se puede prevenir, detectar ni afrontar bien aquello que no se entiende.
Este artículo no es técnico ni académico. Es un texto pensado para personas de a pie, para que cualquiera pueda entender qué es el cáncer, por qué aparece, por qué hay tantos tipos distintos y por qué hoy, más que nunca, cáncer no es sinónimo automático de muerte.
Seguir leyendo