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Cuando el cuerpo arranca en frio: Dolor lumbar

Muchas personas describen una escena repetida: al levantarse de la cama aparece un dolor en la zona baja de la espalda, una sensación de rigidez o incluso “pinchazos” que dificultan los primeros pasos. Sin embargo, tras unos minutos de movimiento —caminar, ducharse o simplemente estar de pie— el dolor se atenúa o desaparece. Este patrón no suele ser casual y, en la mayoría de los casos, tiene una explicación funcional.

Durante el descanso nocturno, la columna permanece varias horas sin movimiento. Los discos intervertebrales se rehidratan, los músculos se relajan y las articulaciones vertebrales entran en una especie de “modo reposo”. Al incorporarnos de golpe, el sistema musculoesquelético necesita adaptarse de nuevo a la carga y al movimiento. Cuando existe rigidez, sobrecarga previa o debilidad muscular, ese proceso de adaptación se manifiesta como dolor.

Qué puede haber detrás de este dolor que cede al rato

En la práctica clínica, las causas más habituales son:

  • Rigidez muscular y articular: especialmente frecuente en personas sedentarias o que pasan muchas horas sentadas. Los músculos paravertebrales y la musculatura profunda del abdomen tardan en activarse al levantarse.

  • Sobrecarga mecánica: esfuerzos repetidos, malas posturas durante el día o al dormir, colchones inadecuados o almohadas mal ajustadas pueden provocar microtensiones que se notan al iniciar el movimiento.

  • Degeneración discal leve: con la edad, los discos pierden elasticidad. Al estar en reposo, se expanden ligeramente y, al cargar peso al levantarnos, pueden generar molestia inicial que mejora con el movimiento.

  • Falta de tono del “core”: una musculatura abdominal y lumbar débil obliga a la espalda a asumir más carga de la debida al incorporarse.

  • Procesos inflamatorios leves: en fases iniciales, algunas inflamaciones articulares pueden dar rigidez matutina que mejora al “calentar” la zona.

Cuando el dolor mejora claramente tras unos minutos de actividad y no limita la vida diaria, suele tratarse de un problema mecánico benigno.

Tratamiento más común y medidas eficaces

El abordaje inicial es conservador y muy efectivo en la mayoría de los casos:

  • Movimiento progresivo al levantarse: evitar incorporarse de golpe. Rodar de lado, sentarse unos segundos y levantarse despacio ayuda a la columna a adaptarse.

  • Ejercicio terapéutico: caminar a diario, fortalecer la musculatura abdominal y lumbar, y realizar estiramientos suaves reduce de forma significativa la rigidez matutina.

  • Higiene postural: revisar la postura en el trabajo, al sentarse y al dormir. Un colchón en buen estado y una almohada adecuada son aliados clave.

  • Calor local: aplicar calor seco por la mañana puede aliviar la rigidez y facilitar el movimiento.

  • Analgesia puntual: en casos necesarios, el uso ocasional de analgésicos o antiinflamatorios, siempre bajo indicación médica, puede ayudar en fases más molestas.

La clave no está en el reposo absoluto, sino en el movimiento bien dirigido y sostenido en el tiempo.

Cuándo debemos acudir al médico

Aunque la mayoría de estos dolores no revisten gravedad, hay situaciones en las que conviene una valoración médica:

  • Si el dolor no mejora tras varias semanas de medidas conservadoras.

  • Si el dolor empeora progresivamente o aparece también en reposo nocturno.

  • Si se acompaña de hormigueo, pérdida de fuerza, dolor irradiado a la pierna o dificultad para caminar.

  • Si existe rigidez matutina prolongada (más de una hora) de forma persistente.

  • Si aparece junto a fiebre, pérdida de peso inexplicada o antecedentes de traumatismo importante.

En estos casos, el médico valorará la necesidad de pruebas complementarias y ajustará el tratamiento de forma personalizada.

En resumen, el dolor lumbar al levantarnos suele ser una señal de que la espalda necesita más movimiento, mejor soporte y, en ocasiones, una revisión de nuestros hábitos diarios. Escuchar al cuerpo y actuar a tiempo es la mejor estrategia para evitar que una molestia pasajera se convierta en un problema crónico.

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