Teléfonos Urgencias 24 Horas:  672 458 806 - 822 773 906
Cita Previa: 922 04 69 64

Spanish English French German

Pero... ¿Qué es una superbacteria?

A menudo escuchamos el término “superbacteria” en las noticias, casi siempre asociado a hospitales, ingresos prolongados o situaciones graves. El concepto genera inquietud, especialmente entre personas mayores o con enfermedades crónicas. Conviene, por tanto, poner orden, bajar el ruido y explicar con claridad médica qué son realmente las superbacterias, por qué existen y qué podemos hacer frente a ellas. Vamos a explicartelo.

Una superbacteria no es una bacteria nueva ni “más agresiva por naturaleza”. Es una bacteria común que ha desarrollado la capacidad de resistir a varios antibióticos, incluidos algunos de los más potentes que usamos en la práctica clínica. El problema no es tanto la bacteria en sí, sino que las herramientas habituales para combatirla dejan de funcionar.

Desde el punto de vista médico, el riesgo no está en contagiarse fácilmente, sino en tratar una infección cuando aparece.

¿De dónde salen las superbacterias?
Las superbacterias surgen como consecuencia directa de un fenómeno biológico conocido: la resistencia bacteriana. Las bacterias llevan millones de años adaptándose para sobrevivir. Cuando usamos antibióticos de forma incorrecta —tratamientos incompletos, antibióticos innecesarios, automedicación, uso excesivo en humanos y en ganadería— estamos sometiéndolas a una presión constante. Las más débiles mueren; las más resistentes sobreviven y se multiplican.

Este proceso ocurre de forma silenciosa y progresiva. No sucede de un día para otro. Por eso hablamos de un problema acumulativo y global, no de una crisis puntual.

¿Por qué el hospital es el principal escenario?
El ámbito hospitalario reúne varios factores críticos:

  • Pacientes vulnerables (personas mayores, inmunodeprimidas, recién operadas).

  • Uso frecuente de antibióticos de amplio espectro.

  • Presencia de dispositivos invasivos (sondas, catéteres, respiradores).

  • Estancias prolongadas.

Todo esto convierte al hospital en un entorno donde las bacterias resistentes no solo aparecen, sino que pueden transmitirse si no se extreman las medidas de control. De ahí la importancia del lavado de manos, el aislamiento de ciertos pacientes y los protocolos estrictos de higiene hospitalaria.

Un ejemplo cercano
Imaginemos a una persona mayor ingresada por una fractura de cadera. La cirugía es correcta, pero durante la hospitalización necesita una sonda urinaria. Días después aparece una infección urinaria. En condiciones normales, se trataría con un antibiótico habitual. Sin embargo, el cultivo revela que la bacteria es resistente a varios tratamientos estándar. El médico debe recurrir a antibióticos más específicos, administrados por vía intravenosa, con mayor control y durante más tiempo.

La infección no es “más violenta”, pero es más difícil de tratar, lo que alarga la estancia hospitalaria y aumenta los riesgos.

¿Cómo se contagian las superbacterias?
No se contagian como la gripe ni flotan en el aire. La transmisión suele ser por:

  • Contacto directo (manos, superficies).

  • Instrumental sanitario mal desinfectado.

  • Contacto con fluidos corporales.

Por eso insistimos tanto en algo aparentemente simple pero crucial: la higiene de manos salva vidas, tanto en profesionales sanitarios como en pacientes y familiares.

¿Qué podemos hacer para prevenirlas?
Desde el punto de vista médico y ciudadano, hay medidas claras y efectivas:

  • No tomar antibióticos sin prescripción médica.

  • Completar siempre el tratamiento, aunque uno se encuentre mejor.

  • No guardar ni reutilizar antibióticos “sobrantes”.

  • Confiar en el criterio médico cuando se indica que un antibiótico no es necesario.

  • En hospitales, respetar las normas de higiene y aislamiento.

Aquí conviene ser firmes: el antibiótico no es un analgésico ni un antigripal. Usarlo mal hoy compromete su eficacia mañana.

¿Existen tratamientos cuando ya hay una superbacteria?
Sí, aunque son más complejos. Disponemos de antibióticos de última línea, combinaciones específicas y tratamientos personalizados basados en cultivos y antibiogramas. El enfoque actual es muy preciso: no se trata de “probar antibióticos”, sino de atacar exactamente a la bacteria concreta.

En algunos casos, el tratamiento requiere hospitalización, vigilancia estrecha y más tiempo. El objetivo siempre es el mismo: curar la infección con el menor impacto posible para el paciente.

¿Hay novedades en la ciencia?
Afortunadamente, sí. La investigación médica está avanzando en varias líneas prometedoras:

  • Nuevos antibióticos dirigidos a bacterias multirresistentes.

  • Terapias combinadas que evitan que la bacteria se adapte.

  • Uso de bacteriófagos, virus que atacan bacterias específicas.

  • Diagnósticos más rápidos que permiten tratar antes y mejor.

  • Programas de uso racional de antibióticos en hospitales, con excelentes resultados.

Estas innovaciones no sustituyen la prevención, pero refuerzan nuestra capacidad de respuesta.

Mensaje final, especialmente para las personas mayores
Las superbacterias existen, pero no deben generar pánico. La mayoría de las personas nunca tendrá una infección por una superbacteria. Cuando aparecen, los profesionales sanitarios están preparados para detectarlas y tratarlas.

La clave está en la responsabilidad compartida: médicos, pacientes y sociedad. Cuidar hoy el uso de los antibióticos es garantizar que sigan salvando vidas mañana. En medicina, pocas veces una acción tan sencilla tiene un impacto tan grande.

Siga informado

Consiga una cita en nuestro centro médico y benefíciese de un plan de salud acorde a sus necesidades.

Teléfonos Urgencias 24 Horas
672 458 806 - 
822 773 906

Cita Previa: 922 04 69 64

Centro Médico

Centro en Tenerife:
C/ Garcilaso de la Vega, 11 - Bajo

38005 Santa Cruz de Tenerife

Zonas Domiciliarias

Isla de Tenerife:

Zonas Metropolitanas de Santa Cruz / Laguna

Taco, La Gallega, San Andrés, María Jiménez, Valleseco

Barranco Hondo, Añaza, Radazul, Caletillas, Candelaria


(c)2025 Central Médica Insular Canaria. Todos los Derechos Reservados.
Realizado con por el equipo de Civicos Networking